El otro día fui a mi agencia a averiguar por un pago que no había entrado. Me atiende un señor, bastante entrado en años y en carnes.
Cuando se sentó lo primero que hizo fue meterse una mano en el pantalon -tiro super alto, huelga decir- y procedió amablemente a masajear sus partes pudendas.
Les juro que no era necesario.
Por su puesto, no supo informarme acerca de mi pago. Me mandó a internet.
0 respuestas hasta el momento ↓
Todavía no hay comentarios... Empiece usted rellenando el siguiente formulario.